Sombras de grandeza y prosperidad.

Ruinas del Ingenio La Alejandría de Güines

Estaba sobre la pista de una historia, de los restos de un Faro de grandeza y prosperidad cerca de la zona donde me encontraba. Y bajo el efecto mágico de un atardecer cubano excesivamente bello, de los que tanto me gusta disfrutar, me monte en una bici y me digne a investigar más sobre el tema. Alejándome de la urbanización conocida como Güines en provincia Mayabeque. Yendo hacia el sur por un terraplén, teniendo que bajarme para seguir a pie, llegue a un sitial histórico olvidado por el tiempo en donde hoy viven campesinos, que amablemente me dieron la bienvenida y dándome un recorrido por la zona me explicaron detenidamente lo que dos siglos atrás fue una de las principales fábricas de azúcar en su tiempo, y el mayor ingenio del mundo en su más próspero momento, conocido como Ingenio La Alejandría de Güines. Se cuenta que fue propiedad del Gobernador y Capitán General de la Isla Don Luís de las Casas, quien dirigió los destinos de Cuba entre finales e inicios de los siglos XVIII y XIX, en contubernio, y para dirigirlo utilizo como intermediario a su sobrino Pedro Pablo, el Conde de O´Reilly. Según los antepasados de los que hoy habitan estos campos, el ingenio fue diseñado por el ingeniero galo Esteban Lafayette, quien determinó que el trapiche del mismo fuera horizontal y propulsado por energía hidráulica dándole en este detalle el toque arquitectónico especial para su época ya que los molinos eran movidos por una corriente de agua que era trasladada kilómetros por un canal proveniente del Río Mayabeque. Caminando entre la maleza junto a Jesús el propietario de esta finca hoy en día, llegamos a Corral de Piedra, el mismo me cuenta que entre 1815 y septiembre de 1819, el número de esclavos llegó a la cifra de 155, de los cuales 95 eran varones bozales, y el resto de las 60 personas eran mujeres, de ellas 13 criollas y 47 bozales. El padre de Jesús, Juan de 93 años de edad me explica que el encargado del ingenio (O´Reilly) hizo que en sus áreas, y por vez primera en Cuba, se sembrara la llamada caña Listada o de Batavia, es decir, la Cristalina de Cinta. Casi terminando el recorrido me cuentan uno de los datos más curiosos que recopile. En enero de 1885 el ingenio fue visitado por el sabio cubano Álvaro Reinoso, el cual en su diario se refirió que el sitio había sido visitado ya por importantes personalidades como las de Nicolás Calvo de la Puerta, O´Farrill, Francisco de Arango y Parreño, José Pablo Valiente, Alejandro de Humboldt y Anselmo Suárez y Romero. Regresando al pueblo ya quedándome sin la luz del día, bajos afectuosas despedidas y el sabor a café en la boca, observe las imágenes que logre capturar del eco yacente de lo que una vez fue un Faro de grandeza y prosperidad.

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